Los profesores

 

El siguiente material está tomado del ejemplar nº44 (1983) de la revista Plenitud, de la Asociación de AA.AA.

D. Augusto y D. Germán

Para realizar la prometida reseña de D. Germán, habíamos acudido a quien mejor que nadie podía informarnos. Hace un par de meses esperamos a que D. Augusto llegase hasta la misma clase -privilegio entre las familias que han de esperar en una parcela determinada la salida de los niños a recoger a su bisnieto y acompañarlo a casa, tarea que realizaba todos los días. Le preguntamos si podíamos hacerle una entrevista en que nos hablase de D. Germán.

Con su acento castellano muy sevillanizado e idéntica amabilidad a la de hace 10, 20, 30 ó 45 años, nos respondió que lo haría encantado y que contásemos con ello. Una grave dolencia que le ha hecho estar ingresado recientemente y de la que lentamente se va recuperando, nos ha impedido hacerlo así. Hablar de D. Germán y de D. Augusto (tanto monta, monta tanto) es fácil porque son muchas las cosas que se pueden decir y al mismo tiempo difícil porque es ingrato reducir a unas líneas la labor de más de cuarenta años.

Lo que sí se puede afirmar es que, especialmente en años difíciles para la vida del Colegio, desempeñaron un papel muy importante. Como a otros muchos a los que quizás nunca se les ponga una placa en los muros de Portaceli, a estos dos hombres el Colegio les debe muchísimo. Así lo reconocen los jesuitas, lo recuerdan sus compañeros profesores, lo intuíamos los alumnos. Por motivos familiares los dos tuvieron que abandonar su vocación salesiana y encontraron el cauce de su formación y su capacidad pedagógica en la tarea del Colegio. El curso de 1931 se incorporarían a Villasís, siendo D. Germán Inspector de 3º y 4º y D. Augusto de 5º y 6º.

Eran incondicionales y cualquier asignatura, cualquier quehacer, la llevarían siempre adelante, como quienes viven dedicados exclusivamente a la enseñanza por vocación. Desde organizar una Campaña del Domund o montar una obra de teatro para una Proclamación de Dignidades (aquella representación de "El Lobo de Gubio" en la que Diego Soldevilla (q.e.p.d.) encarnó magistralmente la figura de San Francisco de Asís y que fue para D. Germán motivo de orgullo por muchos años), hasta colaborar en la Revista "Plenitud" o llevar por algún tiempo la Revista "Villasís", y siempre, clases y más clases.

El gesto de D. Germán, inconfundible, nos hacía ver detrás del profesor duro al hombre lleno de humanismo; a D. Augusto, por el contrario, su bondad le brotaba por todos los poros. Sus momentos de enfado (más académico D. Augusto: "Váyase a hacer sombra a la calle", más popular D. Germán: "Niño, vete al monte a coger coquinas") sabíamos que no les duraría hasta el día siguiente cuando les encontrásemos con el mismo carácter de siempre.

Vivieron una época en que el profesorado seglar era minoría en relación con los jesuitas. Los Profesores y los Padres eran dos tipos de nuestra infancia perfectamente diferenciados y perfectamente compatibles. Unos llevaban sotana y otros chaquetas, unos iban a su casa a dormir y otros quedaban en el Colegio, unos leían el Breviario lleno de cintas de colores y otros rezaban el rosario cuando los alumnos escribíamos composiciones. Pero en ambos el mismo concepto de la disciplina, el mismo ideario de formación y casi los mismos consejitos espirituales entre conjugación y conjugación.

Los alumnos de los cursos 1959-60 recuerdan cuando D. Germán hizo Cursillos de Cristiandad; las breves interrupciones pasaron a pláticas piadosas o a arengas religiosas larguísimas que les hacía repetir para el día siguiente el mismo trozo de Guerra de las Galias. Al imponérseles la Medalla de Oro de la Asociación junto con D. Genaro Marcos y D. José Fernández (Pepe el Gordo), entre las muchas personas que vinieron a la cena homenaje, alguien dijo que sin ellos el Colegio no hubiera podido salir adelante. Que D. Germán descanse en paz, libre ya de sus notas y sus clases y que a D. Augusto le veamos pronto venir de nuevo a la hora de salida de los alumnos.

El Padre Ríos

Exceptuando dos años en que fue capellán militar de la Legión en Ceuta, el P. José María Ríos Lara, dedicó toda su vida, desde su ordenación como sacerdote, al Colegio de Portaceli, del que era antiguo alumno. Todo ese tiempo tuvo un idéntico quehacer y actuó casi con idénticos cursos. Además de Profesor, su principal ocupación fue la de Director Espiritual. Esta actividad a nivel individual ya nivel colectivo con los alumnos, quiso complementarla organizando en Sevilla los grupos de Montañeros de Santa María, que junto con la formación cristiana pretende el ejercicio de la disciplina y austeridad que conllevan los campamentos y ascenciones a la montaña, el contacto directo con la naturaleza y el fomentar la amistad más espontánea entre sus componentes.

El se adelantó e implantó en Portaceli a lo que actualmente en lenguaje pedagógico se llaman "actividades extraescolares", es decir, actividades en las que el alumno reciba formación humana y religiosa fuera del edificio y del ámbito académico del Colegio. Igualmente se adelantó cuando un verano, junto con los montañeros, acudieron "montañeras" a un campamento que quedarían ya fusionadas en todas las actividades que se mantienen a lo largo del año.

Su talante juvenil lo mismo hacía vibrar a los chicos con una arenga antes de una escalada que provocaba la carcajada manteniendo el fuego de campamento. El grupo inicial de niños fue creciendo en número y también en edad. Los que habían comenzado con él a los catorce años, siendo universitarios e Incluso prófesionales casados cuando la organización esta creció y su salud comenzó a flaquearle, hicieron posible su desarrollo. Su papel de consiliario ha pasado a otras manos, pero ahí está su obra que sigue pujante. Falleció el 11 de junio de 1982 y su labor de casi veinte años como P. Espiritual de Portaceli quedaría testimoniada en esos cientos de personas, en su mayoría jóvenes, que acudieron a su funeral en la capilla del Colegio.

A continuación incluimos algunas fotos de profesores y personal no docente que hemos podido conseguir gracias a la aportación de Antonio Hernández Moliní, Jose Altube, y capturadas de internet

Don José Altube, profesor de Historia

Don José Alba, profesor de Matemáticas.

Don Martín Antolín, profesor de Ciencias Naturales

Don Ángel Pérez Estudillo, que nos daba Música y organizaba el Coro del Colegio.

Juan Carrasquilla, hombre para todo en el Colegio. Muy ligado al Portaceli CD (equipo de fútbol).

Juan Carrasquilla se prestaba siempre a colaborar en nuestras actividades. Aquí actuaba de ábritro en un partido de las fiestas rectorales.

Maruja, la Secretaria del Colegio, a quien tuvimos ocasión de saludar en el encuentro 2009.

Foto sorprendente del Padre Alcalá, dedicado a labores náuticas. Nos enseñó la teoría del vuelo de la mosca, Física y Química.

El Padre Vargas daba Religión y Francés.

Don José María Galán, que ensañaba Matemáticas, Física y Química. Te mandaba "al puesto" cuando "ese niño ha fracasado", y un biiién, cuando "ese niño ha triunfado" (recuerdos de Javier García Marzal).

Don José Luis Muñoz Espada, que daba Química.

Don Rafael Utrera, Lingüística y Liuteratura.

Don Antonio Hernández Lanau, profesor de Matemáticas, dedicado a sus labores.

Mr. Colin Evans, profesor de Inglés. Esta foto la hemos tomado de una entrevista publicada en el blog "Con aroma a café" (http://jaime-carpediem.blogspot.com/search/label/Entrevistas).

Don Félix, que nos daba dibujo.

El Padre Uriarte, en una foto sacada de una revista Plenitud que nos envió Antonio Hernández.

Don Santiago Tejera, que nos dio clase de gimnasia y fue entrenador del equipo del CD Portaceli. Esta foto también procede de la revista Plenitud

 

 

Las siguientes fotos las hemos tomado "prestadas" del blog de nuestros compañeros de la promoción de 1984, con nuestro agradecimiento (el autor de las fotos de clase es José Pedro Salinas). Las reproducimos aquí por su oportunidad y por ser documentos gráficos excepcionales y curiosos.

El padre Aldama en plena clase de... ¿de qué?

Estupenda foto del Padre Huelin y Juan Carrasquilla interviniendo en un partido de fútbol. Se ve que los árbitros nunca han sido muy respetados.

El Padre Parrado en clase.

Rafael Utrera en la clásica mesa sobre la tarima...

Jose Altube nos aporta estas fotos de su archivo familiar. Son anteriores a nuestra promoción, pero tienen el interés de incluir a varios de nuestros recordados profesores, sobre todo aparece Don José Altube, pero también están Don Abraham Sabido, Don Félix, Don Lorenzo...

 

www.portaceli1976.es
Creación (esta sección): 2.ene.2004
Modificación: 28.feb.2016